Luna y el Niño Largo

Había un niño que era muy largo
Al caminar parecía llevar un sobrecargo
Todas las noches caminaba en soledad
Con los ojos mirando el piso en completa oscuridad

Un día sintió que alguien lo seguía
Levanto la mirada y mostró gran apatía
Una lucecita taciturna lo ilumino
Y sus ojos color lechuga solo reflejo

Pasaron toda la noche caminando
La luna cada hora se iba alejando
El amanecer estaba casi por llegar
Y la luna se despedía y se iba a ocultar

Siempre a las 8:00 de la noche
Largo y la luna salían a platicar
Ya se había generado una gran amistad
Y luna se empezó a enamorar

Luna siempre se ponía bella
Y largo le cantaba bajo las estrellas
Contemplaban ambos su belleza rara
Y en cada palpitar cada uno se enamoraba

A largo no le gustaba despedirse de luna
Pues pensaba que ella no volvería
Luna triste y enamorada sabia que regresaría

El invierno una bruma trajo
Y con ella una neblina cegó a la largo
Luna lloraba por no poder estar con su amado
Los días en Londres pasaron
Y la neblina por fin se había esfumado

El niño largo estaba triste y abandonado
Y luna ya lo esperaba reluciente en el tejado
Luna sonrió al verlo y dijo:
-te traigo mi corazón es todo lo que tengo-

El niño largo y luna, siempre tan sensibles
Abrazados entre nubes y sensaciones apacibles
Beso a beso siempre estaban
Y a su relación una gran prueba los esperaba

La primavera llegaba
Y luna tenia que ocultarse
Largo no lo aceptaba
Y con ella quería marcharse

Juntos esperaron la primavera
Y en medio de la última noche
Entre aullidos y una cabecera
Largo decide seguirla en su coche

Todo fue de maravilla
El niño largo y luna se casaron en una villa
Enamorados superaron aquel problema
Y el corazón de luna los guió hasta la tumba